La ampliación del patio de comidas responde a una necesidad concreta del sistema productivo: ordenar procesos, mejorar la logística y sostener la eficiencia en la preparación y distribución de raciones.
El patio de comidas es uno de los sectores más activos del feedlot. Ahí se concentran los insumos, se procesan y se convierten en las raciones que llegan diariamente a cada corral. Por eso, avanzar en su ampliación y reorganización no fue una decisión de infraestructura solamente: fue una decisión de proceso.

Nueva infraestructura
La obra incorporó un sector techado para la carga de los camiones distribuidores. Trabajar bajo techo ordena la operación y la independiza de las condiciones climáticas. Se sumaron también dos mixers fijos que funcionan como punto central en la preparación de raciones, lo que aumenta la capacidad operativa y da más regularidad al proceso de alimentación.

Procesamiento de heno
Dos moledoras de heno funcionan ahora en simultáneo. El trabajo en paralelo agiliza el procesamiento de este insumo clave dentro de la dieta y evita cuellos de botella en los momentos de mayor demanda.

Reorganización del almacenamiento
Las celdas de insumos fueron reordenadas para facilitar el acceso, mejorar la circulación interna y reducir tiempos operativos. Cada ingrediente tiene ahora un lugar definido, desde el acopio hasta su incorporación en la mezcla.

Impacto en el sistema
El resultado se traduce en preparación de raciones más eficiente, mejor aprovechamiento del tiempo y mayor regularidad en la alimentación. Tres variables que, en un feedlot, definen la consistencia productiva.
En Los Poleos entendemos que la eficiencia del sistema se construye desde los procesos. La ampliación del patio de comidas forma parte de una planificación orientada a sostener un manejo ordenado, preciso y a la escala del establecimiento.



